Los Desafíos de la Gestión de Talento Humano en la Era Post Pandemia en Venezuela
Toda organización está conformada por talento humano
que se interrelaciona en pro de lograr objetivos comunes, que coadyuvan a la consecución
de metas particulares, constituyendo el principal capital determinante del
éxito o fracaso en la gestión empresarial. Éste hecho también podemos
observarlo en la gestión pública, donde
cada día es más evidente la necesidad de una gestión de talento humano que
cumpla a cabalidad con las acciones inherentes a las funciones administrativas
de planificación, organización, dirección y control que hacen posible el
cumplimiento de “los principios de honestidad, participación, celeridad,
eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad en
el ejercicio de la función pública”, como reza el artículo 141 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Aún cuando el tema que nos ocupa está enmarcado en la gestión empresarial privada es inevitable vincular la gestión pública cuando hablamos de la Gestión del Talento Humano en la Era Post Pandemia, ya que esta última es el ente regulador de las acciones de la primera.
Considerando que, “la gestión del talento humano es un área muy sensible a la mentalidad que predomina en las organizaciones. Es contingente y situacional, pues depende de aspectos como la cultura de cada organización, la estructura organizacional adoptada, las características del contexto ambiental, el negocio de la organización, la tecnología utilizada, los procesos internos y otra infinidad de variables importantes.” (Chiavenato, 2002) ésta se consolida como un elemento vital en el adecuado desarrollo de las organizaciones modernas. En este sentido, aspectos como costumbres, habilidades y aptitudes y actitudes particulares son determinantes en la forma de ejercer la gestión empresarial y de talento humano.
Si bien los objetivos que persigue la gestión de talento humano son diversos, siempre procura ayudar a la organización a alcanzar sus objetivos y realizar su misión, suministrando trabajadores bien entrenados, capacitados y motivados, reconociendo y recompensando su participación en el proceso productivo. Por lo tanto, las decisiones tomadas promueven el mejoramiento continuo y desarrollo de competencias de cada trabajador, de acuerdo a sus funciones, responsabilidades y ubicación en la estructura jerárquica organizacional.
Éste conjunto de decisiones conforma las políticas y normas que estandarizan las actividades y los resultados esperados del proceso productivo, y surgen de una planificación estratégica bien definida que responde a factores intra y extra organizaciones. Lo que evidencia la necesidad de una gestión de talento humano que asuma un rol de liderazgo oportuno a las contingencias de su contexto sociohistórico y económico.
La gestión post pandemia del talento humano de las instituciones públicas y privadas confrontará grandes retos. El golpe en la economía mundial ha sido de gran impacto (más severo en los países de menor recurso económico como Venezuela), lo que requiere una reingeniería en los procesos productivos y de toma de decisiones estableciendo estrategias que coadyuven en la consecución de los resultados previstos con el menor costo y uso de recursos organizacionales.
Cabe destacar que, históricamente el grado de complejidad e incertidumbre del entrono organizacional ha potenciado la importancia de la gestión del talento que las conforma, puesto que deben dar respuestas a los cambios que experimenta la sociedad, más en la actualidad cuando vivimos en una “aldea global” que rige de forma directa e indirecta las acciones del capital humano encargado de la toma de decisiones.
Quizá sea necesario reevaluar la teoría de gestión de calidad elaborada por Deming después de la Segunda Guerra Mundial y promover el concepto de calidad total “inyectando” el conjunto de principios enunciados en su teoría para coadyuvar al talento humano de la era post pandemia a ser más diligentes, proactivos e inteligentes al momento de planificar, organizar, ejecutar y controlar las acciones inherentes a la operatividad institucional, con la finalidad de que todos seamos partícipes activos en la resolución de los problemas sociales, económicos, históricos y culturales que enfrentaremos como consecuencia de la crisis generada por la pandemia.
Definitivamente, la gestión de talento humano de la era post pandemia debe asumir un gran reto: lograr que las personas se sientan y actúen como socias de la organización, participen activamente en un proceso de desarrollo continuo a nivel personal y organizacional y sean los protagonistas del cambio y las mejoras necesarias para recomponer a la sociedad y todas sus estructuras.
Igual reto debe asumir la gestión pública, a través de normativas que promuevan la inversión socialmente responsable, ejerciendo una supervisión real y efectiva que genere sanciones que se cumplan sin favoritismo. Sólo de esta manera se podrá reconstruir la aldea donde habitamos con nuevos valores de respeto, solidaridad y mejoramiento continuo de la sociedad.

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